martes, 29 de octubre de 2019

'Ramón María del Valle-Inclán'



'El análisis' (lunes, 28 de octubre de 2019)
Ramón María del Valle-Inclán

Cope Alto Aragón (Cope Barbastro) 106.9 FM


Buenos días:

Hoy se cumplen 153 años del nacimiento del creador literario del “esperpento”, don Ramón María del Valle-Inclán. El escritor gallego fue quien, a partir de 1920, con su obra teatral Luces de Bohemia, inauguraría un nuevo género dramático, el esperpento. Dicho término ya existía en el vocabulario de la lengua española y era utilizado por los hablantes con la significación actual. De hecho, en la edición de 1914 del Diccionario de la lengua española se recoge la entrada “esperpento”. Aunque no será hasta 1970 cuando este vocablo aparezca con la acepción de “género literario creado por Ramón del Valle-Inclán en el que se deforma sistemáticamente la realidad, recargando sus rasgos grotescos y absurdos, a la vez que se degradan los valores literarios consagrados; para ello se dignifica artísticamente un lenguaje coloquial y desgarrado, en el que abundan expresiones cínicas y jergales”. Esta acepción se mantendrá hasta la actualidad, aunque con algunas matizaciones y pequeñas variaciones.

Valle-Inclán fue, inicialmente, un autor modernista y, posteriormente, formaría parte de la que llamamos Generación del 98. De hecho, Azorín ya definió el concepto de generación del 98 aplicado a un grupo de escritores aparecidos en los primeros años del siglo XX -y finales del XIX- en los que enmarcó a Unamuno, Bueno, Maeztu, Baroja, Benavente, Valle-Inclán, Rubén Darío y el propio Azorín, entre otros. Pero el escritor pontevedrés acabaría en una nueva etapa literaria, la esperpéntica.  

Algunas de las definiciones del “Esperpento” de Valle-Inclán las encontramos en Luces de Bohemia en boca de Max Estrella. Así, este personaje literario señala que "Los héroes clásicos reflejados en los espejos cóncavos dan el Esperpento. El sentido trágico de la vida española sólo puede darse con una estética sistemáticamente deformada” y que “Las imágenes más bellas en un espejo cóncavo son absurdas”. Y es que el espejo cóncavo de Valle-Inclán deforma y altera grotescamente la realidad. Si me lo permiten, hagamos la prueba de extrapolar el espejo cóncavo de Luces de Bohemia a la actualidad, quizá nos llevemos alguna sorpresa.

Por cierto, el nombre real de Ramón María del Valle-Inclán era Ramón José Simón Valle Peña.

Desde la capital del Somontano, ¡Feliz semana!


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